Décimo sexta audiencia – Jueves 6 de septiembre

“Estos hombres estaban haciendo otra iglesia donde los dioses eran ellos”

Canziani relató su diálogo con el cura Von Wernich en la Brigada de Investigaciones de La Plata. Lugones arrojó dudas acerca de la legitimidad del título de sacerdote que utiliza el represor. Cinco testigos declararon por el caso de los jóvenes de Trenque Lauquen.

1. Alberto Canziani
     Canziani fue secuestrado el 2 de septiembre de 1977 en la ciudad de La Plata. Había sido empleado del hipódromo junto a Osvaldo Lovazzano y ambos, como delegados, mantuvieron una larga huelga que les costó el despido. Los dos siguieron trabajando en la Policlínica del Turf (actual Hospital Rossi) por entonces propiedad del sindicato, hasta la llegada de un interventor de la Policía Federal que los habría hecho detener.Durante su cautiverio clandestino en la Brigada de Investigaciones de La Plata, Canziani tuvo oportunidad de conversar con el cura Christian Von Wernich. Le hicieron quitar la venda de los ojos y comenzó un diálogo que comenzó con una pregunta sobre la filiación política de Canziani.El diálogo no fue amigable, Canziani le reprochó al sacerdote que le hubieran sacado un escapulario, el escudo de la Acción Católica y una cadena de oro que llevaba.El cura le preguntó si estaba dolorido y le dijo que el dolor era por la picana, por el paso de corriente eléctrica. Agregando que estaban allí porque habían cometido delitos contra la sociedad.El diálogo terminó allí: “Yo no quise hablar más”, dijo Canziani, “porque pensé que este hombre con su ideología y su metodología estaba negando a Dios. Estos hombres estaban haciendo otra iglesia donde los dioses eran ellos”.El testigo afirmó con total convicción que el cura “mandaba”. “Él determinaba quién vivía y quién moría”.

Pusieron en duda que Von Wernich fuera sacerdote

Eugenio Lugones recurrió a Von Wernich en la búsqueda de su hermano César, secuestrado junto a su compañera María Marta Vázquez y a Mónica Mignone en la villa del Bajo Flores. Llamó inmediatamente al cura porque sabía que su hermana, Susana Von Wernich, estaba casada con el coronel Morelli, quien estuvo en la Comisión de Asesoramiento Legislativo y más tarde a cargo de Coordinación Federal. Días después, el sacerdote le informó que su hermano estaba vivo.Lugones conoció al cura procesado en 1972 cuando estaba por hacer un viaje y unos amigos le recomendaron consultar a Von Wernich, que por entonces trabajaba en la Dirección Nacional de Turismo. En esa oportunidad, Von Wernich le contó que lo habían echado del seminario.Grande fue su sorpresa cuando al año siguiente recibió una tarjeta de invitación para su ordenación como sacerdote.Según comentarios de amigos, se habrían falsificado documentos en la facultad de Filosofía y Letras para que pudiera aprobar el seminario.El desaparecido César Lugones conoció a Von Wernich cuando su padre falleció. Su cuerpo fue enterrado en el pueblo de América y César regresó a Buenos Aires en el auto del cura. Al llegar comentó a su hermano Eugenio: “este cura es un reaccionario”. Diez días después desapareció.

El caso de los estudiantes de Trenque Lauquen

Ricardo Antonio Sanglá (19), Rodolfo Emilio Pettiná (23) y Héctor Oscar Manazi (19) vivían en el “Centro Universitario de Trenque Lauquen”, ubicado en 41 N° 769 de La Plata, estudiaban medicina y militaban en la Federación Juvenil Comunista.Los tres fueron secuestrados el 15 de junio de 1977 de la sede de ese Centro por un comando integrado por unas 10 a 15 personas vestidas de civil y fuertemente armadas.Declararon hoy la mamá de Ricardo Sangla, María Luisa López y varios de los compañeros que en ese entonces compartían la vivienda y fueron testigos del secuestro.

2.María Luisa López de Sanglá

La señora de Sangla relató que realizaron innumerables gestiones. Enviaron, entre ellas, cartas a autoridades de la iglesia católica. Un día, mientras estaban en La Plata, el sacerdote Christian Von Wernich se presentó diciendo que lo había enviado el obispo de Nueve de Julio.Curiosamente, el eclesiástico les dijo exactamente lo mismo que les había dicho el coronel Aldo Cecchi, Subsecretario de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires: “que los chicos eran buenos, inocentes, y que la ‘subversión’ los arrastraba porque venían del interior”.Finalizó aconsejándoles que se fueran a su casa a cuidar lo que tenían: “¿Ud. tiene más hijos, señora?. Bueno, cuídelos a ellos”.Los tres jóvenes continúan desaparecidos.

3. Dolores Enriqueta Corona

Hermana de Carlos José Corona, detenido desaparecido desde febrero de 1977, relató las gestiones realizadas en su búsqueda y de qué manera esas gestiones vincularon a su familia con los familiares de los jóvenes desaparecidos de Trenque Lauquen.

Corona relató que Elena Taybo de Petiná, madre de Rodolfo, le relató sus conversaciones con el cura Von Wernich, ratificando lo relatado por la señora de Sangla.

4. José Daniel Hilgert

El testigo Hilgert también era estudiante de medicina, oriundo de Trenque Lauquen y vivía en el centro universitario de aquella ciudad en La Plata, junto a Petiná, Sangla y Manazi.Recordó el momento del secuestro y cómo sacaron a los jóvenes de la casa, con los ojos vendados y con trapos en la boca. Y que Rodolfo Petiná les dijo a sus secuestradores: “Llévenme a mí y dejen a los chicos, que no tienen nada que ver”.También relató la visita del cura Christian Von Wernich, que dijo venir en representación de la diócesis de Nueve de Julio a interiorizarse de “cómo estaban los chicos”. Lo condujeron a la cocina, donde estaban las señoras de Petiná y Sangla y algún familiar de Manazi que no pudo precisar.

5. Miguel Ángel Morán

También testigo del secuestro, recuerda que entre la patota había una persona de edad similar a la de las víctimas, que ingresó a la casa y fue directamente a la habitación de quienes iban a ser secuestrados.

A la mañana siguiente el testigo junto a otros compañeros fueron a un juzgado provincial, donde fueron atendidos por el Juez Mosca, quien les aconsejó que no radicaran ellos la denuncia, sino que buscaran a los familiares de los chicos para que la hagan.

6. Juan Simón Pérez

Ratificó lo dicho por los anteriores testigos en cuanto el operativo de secuestro, el intento de radicar una denuncia ante el juzgado penal en turno y la posterior visita del cura Von Wernich a la casa.

Elena Taybo de Petiná le comentó posteriormente que el sacerdote les había aconsejado que se volvieran a Trenque Lauquen y se dedicaran a cuidar a sus hijos.

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Acerca de apdhlaplata
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata es una organización no gubernamental cuyos objetivos son: Defender los Derechos Humanos en su acepción más amplia, contribuir a su enseñanza y a su difusión, dotar a esta temática de sólidos fundamentos jurídicos y académicos con una clara visión de futuro mediante la investigación y la docencia. Llevar adelante los reclamos de Memoria, Verdad y Justicia para nuestro pueblo. Llevar adelante el Juicio por la verdad, iniciado junto a otros organismos y particulares en 1998 ante la Cámara Federal de La Plata y a las causas penales derivadas del Juicio por la Verdad.

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